Porque al final de toda esta mierda, llega un momento en que paras, y piensas, y no paras nunca de pensar, hasta que llegas a la puta decisión que tan solo con dos palabras podrás quitarte las dudas de tu cabeza, podrás ser feliz con esa persona o con otra, podrás vivir la vida sin preocupaciones. Es ahí cuando te animas, y le dices lo mucho que la quieres, le explicas que darías la vida por ella, y le razonas que eres su todo y su nada. Es ahí cuando, todo se ve de color mas claro, es ahí cuando das un suspiro tan grande que tus pulmones casi ni funcionan, es ahí cuando esa persona comparte la idea, y cuando la felicidad llega a tu cuerpo.
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