
Este blog puede producir sobrecarga de felicidad.
martes, 1 de noviembre de 2011
Nunca viene mal, plantearse las un par de veces:
Pasar desapercibido entre la gente.No saber que estás, cuando verdaderamente estás. No querer ver a nadie ni hablar con nadie. Sólo tu, tu conciencia y tus recuerdos. Podría darme pena, pero no me da. Da alivio, saber que por mucha multitud que haya en el mundo, siempre tendrás ese pequeño momento, en el que tengas tiempo en pensar en tu vida. En pensar si eres verdaderamente feliz. Y que si no lo eres, lo deberías de ser.. Porque si hay alguien completamente feliz en el mundo, ya podéis ser dos, ponerte justamente a su lado te permitirá ver lo que hace cada día de su vida. Y te aseguro que te darás cuenta de que fallas, y fallas a menudo. Y que son fallos tontos. Entre uno, la sonrisa. Una pequeña y asquerosa sonrisa no te hace feliz. Que triste. A mi me coincide que mi segundo error, es no saber lo que tienes. Hablando en primera persona no se lo que tengo. Y lo tengo tan cerca, que a veces no me doy cuenta. Hasta que lo pierdo. Porque lo perderé. Y entonces será ahí cuando me culpe. Cuando me culpe de lo que no supe apreciar. Por desgracia ese cargo me lo guardo.Y por muchos palos que me de la vida, los voy a seguir apreciando, porque sin esas personas que todas las mañanas y las tardes te miran, y te sonríen, y te sacan sonrisas, están ahí. Contigo. Y no se separan, y si lo hacen, seguro que piensan en ti, todos los putos días de su vida. Porque a diferencia de ti, te quieren. Y si tu los quieres, no lo demuestras, o no lo sabes demostrar... Está todo muy controlado, en esta especie. No hay casualidades, y si alguna vez las hubiera, seguirían siendo casualidades.Puras casualidades. ¿Otro error? Hay muchos, muchísimos, no los puedo contar, no me llegan los números. Aún así, uno de ellos, es centrarte. Centrarte en cosas que no merecen la pena, como leer esto. Quizás te puede abrir los ojos, me gustaría que fuera así, pero al final del todo, es un texto, que no te quita ni problemas ni te alcanza objetivos. Perder tiempo, que el tiempo es oro. Y en este preciado momento, en el que estas así de centrado, podrías correr, correr mucho. Y cuando vallas a toda ostia, saltar, saltar muy fuerte. Y cuando tus pies vuelvan a rozar el suelo, párate. Y piensa, en lo que acabas de hacer. Casi te matas saltando. Si tus pies no te hubieran respondido,te hubieras caído. Como te caes a menudo, por los caminos de la vida. Te planteo algo. ¿Crees que eres feliz? Puede que contestes que si, que mucho. Pero si fuera el último día de tu vida ¿te gustaría que fuese como hoy? Si es un no, ¿crees que mañana si? Si es otro no, cámbiala.


Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario